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Posted by on Mar 25, 2017 in Mamá | 2 comments

Crece mi hijo, pero no lo hagas tan rápido

Crece mi hijo, pero no lo hagas tan rápido

 

Ahora que veo a mi hijo crecer a pasos agigantados quisiera detener el tiempo y sentarme a conversar con él, explicarle lo que siento, lo que me hace vivir y decirle a gritos que realmente no quiero que siga creciendo.

Es verdad, ninguna esta preparada para ser madre. Por mas libros, videos o clases a las que vayas, nadie te enseña a lidiar con tu hijo, a lidiar con la cruel realidad que tus hijos, no son solo tuyos, son de la vida y en algún momento dejaran tus brazos para emprender su propio camino.

Para ti mi vida:

Si hubiera sabido que desde el primer abrazo que nos dimos ibas a crecer tan rápido, te hubiera abrazado más tiempo. Le hubiera pedido a las enfermeras que te dejen las 72 horas que estuvimos en la clínica a mi lado. Le hubiera dicho a tu Api, mi mamá, que no se quede a vivir con nosotros, que no era necesario que nos cuide. Así hubieras sido solo para mí.

Recuerdo todas esas noches que lloraba por no tener a tu papá en casa y entre mis lágrimas, buscar tus hermosos y gigantes ojos marrones y en ellos encontraba el consuelo que necesitaba. Si hubiera sabido que en algún momento tu me ibas a decir “para mamá, ya no me beses” hubiera aprovechado todas esas noches donde solo fuimos tu y yo para besarte infinitamente, sin detenerme a respirar.

Recuerdo cuando me necesitabas a tu lado para andar, para levantarte, recuerdo cuando me llamaba gritándome “paaa” porque era la único que decías. Recuerdo tu bella sonrisa sin dientes. Si me hubieran advertido que no siempre ibas a necesitar mis brazos, hubiera dejado que me sigas babeando la ropa, mordiéndome el hombro o chupando el cuello. Hubiera aprovechado todos esos momentos para olerte más, besarte más, abrazarte más, porque ahora te veo caminar, correr, saltar y solo buscas mis brazos cuando estas cansado y ya no quieres caminar.

Recuerdo todas las noches que te has enfermado y con ello también recuerdo todas mis quejas por no poder dormir. Que tonta he sido mi vida. Por supuesto que quisiera que esas noches no hubiesen existido, porque verte enfermo me enferma. Pero sé que en algún momento no estarás en casa y será otra persona quien cuide tus malas noches y conociéndome, estoy segura que yo querré estar a tu lado y quizá no podré. He debido quejarme menos y aprovechar esas noches para contemplarte y memorizar cada minuto a tu lado.

Quisiera detener el tiempo y que nuestras noches de película y canchita sean por siempre. Que no llegué ese día donde me digas que vas a salir con tus amigos o que me digas que ese dibujo es para niños.

Quisiera que nuestros ataques de cosquillas no se acaben. Que tus bella voz no cambie. Que me dejes peinar tus rizos todas las mañanas. Quisiera que nunca te avergüences de besarme, que nunca me dejes de decirme “te amo mamá” y que me pidas todas las noches de tu vida que te desee dulces sueños.

Quisiera sostener siempre tu mano al caminar, protegerte cuando tengas miedo y calmar tu dolor con besos. Quisiera siempre despejar tus dudas y que juntos imaginemos las historias más extraordinaria. Quisiera que nuestro mundo de dragones, ballenas en el cielo y arboles que hablan nunca desaparezcan.

Quisiera que nunca pierdas ese don de asombro, que por siempre tengas el alma pura. Quisiera que siempre te rías por cosas absurdas como cuando me da hipo o descubres que en tu panza vive una hormiga.

Pensé que la vida iba a hacer una excepción conmigo y que ibas a ser mi hijo pequeño, mi bebé por siempre, pero no es así. Crees a pasos agigantados mi hijo hermoso y aunque quisiera detenerte, no puedo.

Cada día que pasa te veo más grande y aunque siento dolor, la felicidad de verte crecer feliz y seguro es mucho más grande que mi tristeza por ya no tenerte en brazos. Es verdad que quisiera detener cada minuto a tu lado o revivirlo infinitamente, sin embargo estoy ansiosa por saber lo que nos espera. Todo esto que me haces sentir es nuevo y estoy lista para vivirlo a tu lado.

Solo me queda pedirle a la vida que te deje crecer, y que siempre seas un hombre sano, bueno y feliz.

Te amo con toda mi alma, mi pequeño hijo, mi regalo al mundo.

 

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2 Comentarios

  1. Maria grazia! Hola!
    Que hermosas palabras para fausto y sabes? Aprovechare mas estos meses hermosos q me faltan disfrutar d mi bebe y me quejare menos o mejor dicho dejare de tener miedo.
    Un abrazo.
    Ale C.

  2. Particularmente, si pudiera retroceder el tiempo; sé cual es ese momento en que quisiera que se detuvieran los días, las horas, los minutos para seguir disfrutando de «ese antes» . Siento miedo a que Vasco crezca por el miedo a un mundo difícil. Lucharemos hijo mío. Gracias Maria Grazia por este post.

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