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Posted by on Ago 19, 2019 in Mamá | 0 comments

Día 19: Marcas en mi cuerpo

Día 19: Marcas en mi cuerpo

 

Con el pasar de los días mi cuerpo va regresando a lo que era. Esta vez me ha tomado más tiempo que con Fausto y es lógico, soy 5 años más vieja y los 5 kilos de mas con lo que me tomó este embarazo también han jugado en contra.

Voy usando 19 días la faja post parto y confieso que me ha ayudado mucho a contrarrestar el dolor del vientre, sin embargo esta vez no ha sido mágica, pues aun tengo un vientre abultado, fofo y con grasa. Por supuesto sé que la mágica no es quemadora de grasa, pero con Fausto me fue excelente… a los 30 días volví a tener el vientre plano.

Me excuso todo el tiempo y digo que es la edad. Bien claro me lo dijo el doctor: “Cuidate y como sano, quiero que solo subas 9 kilos”. Ni caso le hice, y aquí me tienen, de los 20.5 kilos que subí, solo he bajado 10 y estoy segura que esos 10.5 kilos que me quedan por bajar son pura grasa. La veo, distribuida entre mis piernas, y mi vientre. Aun no logro ponerme unos de mis jeans, ya que mis anchas piernas me lo impiden.

Otro cambio que tiene mi cuerpo es la cantidad excesiva de lunares de carne. Axilas llenas de mini lunares, pecho y cuello. Si fueran lunares realmente de color carne no seria tan incomodo, pero los que tengo son negros como salpicaduras de chocolate. El doctor me dijo que se debe al aumento de mi torrente sanguíneo y podrían quedarse por siempre. Espero que no sea así.

Las manchas que me dejó el embarazo son mínimas. Una que otra en el rostro y el vientre. Ya me olvidé cuanto tiempo toma para que esa línea que divide el vientre desaparezca, pero hasta que eso suceda, ya empecé con una que otra crema para ayudar a mi piel.

Tantos cambios pequeños por lo que pasamos luego de dar a luz, cambios físicos que pueden no agradar. Aun así, nada de eso me deprime, se que bajaré de peso, me costará, pero lo lograré, sin embargo, hay algo que realmente ha estropeado mi día.  Hoy por la mañana descubrí una estría en mi vientre, a la altura de mi ombligo hacia el lado izquierdo. Tanto tiempo cuidándome, echándome aceite, cremas, hidratándome para que me salga una estría.

No tengo nada en contra de ellas, tengo estrías y en cantidad desde los 15 años, muslos, glúteos, pierna, entrepierna, cadera, todas marcadas por estrías, pero eso no hace que quiera tener mas y menos en lugares donde no tenía ni una.

Luego de descubrirla lo primero que hice fue llamar a Frank para advertirle que estaba de mal humor y que no sabia que hacer. Inmediatamente después, le escribí a unas amigas por whatsapp para hacer la pregunta del millón: ¿Hay algo que borré una estría? Lamentablemente me dijeron que no, que hay tratamientos para atenuarla, pero no eliminarla por completo.

Llamé a mi doctor para contarle de mi descubrimiento y muy él me respondió: “agradece que sea una y que ni se nota, con el tamaño de tu panza, que tengas una es un milagro” Claro que su respuesta no me dio ni una solución, pero tenia toda la razón.

Todo el día pensando en esa estría del mal, incluso me propuse hacerme un tatuaje para desaparecerla, pero realmente le tengo miedo a las agujas.

Pasaron las horas y cuando llegó Frank a la casa, se la enseñé con puchero en cara y toda desanimada. De forma relajada, me dijo que no se notaba que me relajara y no le hiciera caso.

Así que eso pienso hacer, ya no tomarle importancia a esta estría que me atormentó todo el día. Me consuelo diciéndome una y otra vez que Franco resultó tan fregado en la panza que si o si tenia que dejar marca y ahí la tengo para recordarme que Franco estuvo 9 meses conmigo.

 

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