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Posted by on Sep 11, 2019 in Mamá | 0 comments

Día 27: Aun me siento agotada

Día 27: Aun me siento agotada

 

Durante estos días con Franco en casa hemos recibido la visita de amigos, familia, compañeros de trabajo y hasta vecinos. Todos queriendo darle la bienvenida a Franco a esta vida y por supuesto todos llegan a casa con un consejo, tips, experiencias, vivencias o simplemente buenos deseos.

Los escucho con paciencia y respeto, es algo que gané con Fausto, él me enseñó a que siempre hay una madre cerca que te quiera contar algo así que recibir el consejo o prestar atención a una anécdota no esta de más.

Eso sí por más que la vivencia haya sido de locos, absolutamente todos concluyen que, a pesar de los malos momentos, ser madre es maravilloso, lo mas hermoso del mundo y que no lo cambiarían por nada del mundo.

Y si pues, la maternidad es hermosamente caótica y Franco me lo recuerda todos los días. Realmente me siento agotada, Franco un bebé demandante. Ya sé que me van a decir que todos los bebés lo son, pero no es cierto. Fausto no lo era, dormía sus horas, comía lo que tenia que comer y lloraba cuando realmente tenia que hacerlo, más allá de eso, era realmente un bebé tranquilo. Yo lo tenía en brazos todo el tiempo, sin embargo, si tenia que dejarlo en la cama pues no se quejaba y en las madrugadas era yo quien lo despertaba para tomar leche y sin quejarse se volvía a quedar dormido.

Franco aun no acepta dormir en la cama, luego de cada toma de leche tengo que hacerlo dormir en brazos y cuando creo que realmente está dormido y quiero ponerlo en su moisés o en mi cama, pues se levanta entre quejas y llantos y otra vez tengo que darle de lactar. Es por eso que entre las 6:00am y las 12:00pm pues no duerme o en todo caso solo hace siestas de 10-20 minutos. Para horas de la tarde si duerme un par de horas, pero justo en ese momento estoy con Fausto. Mis noches son casi tranquilas, algunas veces podría dormir entre 8:00pm y 10:00pm (siempre en brazos o prendido en pecho) algunas veces no duerme, pero a esas horas de la noche no hay problema con que este despierto.

Las madrugadas si son de locos. Algunas veces puede estar despierto desde las 2:30am hasta las 5:30am, es ahi donde me desespero, lloro y me preguntó incluso en que momento decidimos tener otro hijo (sorry la sinceridad) incluso he sabido decirle a Frank con Franco en brazos y paseandolo por el cuarto por quinta vez, que antes todo estaba perfecto, que todo avanzaba a su ritmo y ahora esta este chico desordenando toda nuestra vida y que en qué momento decidimos tener un hijo más. Algunas veces lloro, otras veces me quedo en silencio absoluto. Por supuesto todos estos comentarios se deben a mi cansancio… luego llega la mañana y pido las disculpas del caso. Veo ese pedacito de mí durmiendo como un angelito en mis brazos y digo: «Ya pasará»

¿Bañarme? Solo si hay alguien que lo pueda ver mientras yo lo hago, caso contrario estaría llorando porque lo dejé en la cama. Tomo desayuno por partes, un pan temprano, luego mi café y para terminar como una fruta a medias. No porque él no me deje, sino porque no puedo manejar sus quejas y llantos cuando lo dejo.

No exagero cuando le digo que pasa gran parte del día en mi pecho y es… quisiera decirles que es agotador, peo es mucho más que eso. Me he vuelto un objeto, un objeto que se da cuenta que solo esta siendo utilizado. No soy capaz de planear mi día, ni si quiera mi mañana porque mi tiempo no depende de lo que quiero hacer y lamentablemente me encuentro sola en esto.

Aun hay madrugadas donde me siento abrumada. Quisiera poder dormir, ordenar el cajón de mi mesa de noche que tengo pendiente desde antes de mudarnos. Quisiera tener tiempo para seleccionar la ropa de Fausto que es para donar, guardar y botar o poder escaparme unas horas para depilarme, hacerme la manicure o pedicure.

No saben como extraño poder salir, buscar un cafetín y sentarme a escribir tranquila. Últimamente escribo de forma interrumpida y de madrugada. Me cuesta concentrarme y no es que deba escribir, hasta el momento el blog no lo considero un trabajo, pero realmente me hace feliz hacerlo, siento que es algo completamente mío y me gusta.

Realmente me había olvidado lo demandante que es tener a un bebé recién nacido en casa y no contar con ayuda para poder tener un respiro. Frank me muchas veces mi desesperación y no sabe que hacer. Muchas veces me ha escuchado decir que quiero renunciar a la lactancia, pero luego cuando tengo a Franco en brazos sintiendo su calor y su mano en mi pecho, pues me escucha cambiar de opinión: “un día más” es lo que siempre digo.

Me han dado mil consejos, incluso me dicen busca ayuda estas deprimida, pero yo me conozco, no es tristeza, no es depresión. Me siento encapsulada y eso me desespera. Me dicen que ya va a pasar, que no dura para siempre y eso es obvio ¿no? No es que Franco llegue a los 20 años prendido de mi pecho y levantándome a llantos para alimentarlo. No es que necesite que le cambie el pañal hasta los 15 o que me aburra con él porque literal solo come, duerme y caga.

Frank me escucha muchas veces en la madrugada hablando sola y solo atino a decirle que un buen monologo me ayuda a mantenerme despierta y no aburrirme. Frank ya se olvidó del trabajo en equipo así que ya ni su compañía en la madrugada tengo. Tampoco es que se la exija y ojo aquí no se trata de machismo y que el papá “ayuda”, creo que ya hablé de eso. Simplemente no le exijo ni espero que se levante a darle leche porque lo conozco tanto que sé lo que le cuesta despertarse temprano o lo mucho que le afecta no dormir de corrido.

Es algo que siempre me ha dado risa, desde que somos adolescentes, Frank no sabe lidiar con las madrugadas. Así que para que tener dos zombie en casa. Me siento bien sabiendo que va a llegar lo mas temprano posible a la casa a dedicarle todo su tiempo a Fausto y engreírme un poco a la hora de cenar.

Necesito ayuda, necesito que alguien este con Franco para yo poder recuperar mi ritmo así sea solo por unas horas. Necesito que alguien me de un descanso de día para poder tener energía en las madrugadas. Porque realmente no descansar de día ni de noche me esta matando.

 

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